La segunda mina más grande del mundo

Con un rendimiento de más del 13% de la producción mundial, la mina de Idrija era, por su cantidad de mercurio extraído, la segunda mina de mercurio más grande del mundo. Más mercurio se extrajo sólo en Almadén de España.

Los mineros excavaron más de 3 millones de metros cúbicos de mineral y la ganga, material suficiente para construir la pirámide de Keops y la mitad de otra pirámide igual.

Inicialmente el mineral excavado se alzó a la superficie en cubos, luego en vasijas y finalmente en carritos. Después lo machacaron en trozos pequeños y lo quemaron, primero en pilas de carbón y leña, cubiertas de tierra, más tarde en recipientes de arcilla, y finalmente en diferentes hornos a temperaturas superiores a 600 ºC. A altas temperaturas el mercurio se evaporizó del mineral, y luego se condensó de nuevo cuando se enfrió. Durante un período de 500 años 147.000 toneladas de mercurio se obtuvieron a través de la fundición.

El mercurio se almacenó en recipientes de hierro bien cerrados en forma de botellas y los llamaron bombonas. Nada menos que 3.132 millones de bombonas se llenaron en Idrija y vendieron por todo el mundo. El precio más alto por una bombona - 880 dólares - se alcanzó en 1968, cuando el consumo de mercurio estaba en su apogeo. En los años que siguieron, el precio del mercurio siguió cayendo debido a los desastres ambientales y en 1974 alcanzó su precio más bajo - 74 dólares por bombona.

Desde el principio junto con el mercurio en la mina de Idrija también se produjo el cinabrio (HgS), que se utiliza para fabricar pigmentos. Durante más de 300 años la mina suministraba los mercados mundiales con este mineral. Con la producción de cinabrio en Idrija empezó el desarrollo de la industria química en Eslovenia.